18 de marzo, Día Mundial del Reciclaje

El reciclaje desempeña un papel fundamental en la construcción de una economía más circular y eficiente. En este contexto, el Día Mundial del Reciclaje constituye una oportunidad para poner en valor la importancia de impulsar soluciones que permitan aprovechar mejor los recursos, reducir el uso de materias primas y mantener los materiales en circulación durante el mayor tiempo posible.

Desde la ACPS reafirmamos una vez más en esta jornada nuestro compromiso con la circularidad del poliestireno y trabajamos para hacer posible un objetivo claro: que los vasos de yogur fabricados con poliestireno puedan reciclarse y volver a convertirse en nuevos vasos de yogur.

Con motivo de esta jornada, Lluís Farré, director de la ACPS, ha querido poner el foco en el trabajo que desarrolla la Alianza y en el potencial que tiene el poliestireno para avanzar hacia un modelo plenamente circular, afirmando que «nuestro compromiso es conseguir que el reciclaje de los vasos de yogur evolucione hacia la circularidad completa, es decir, que el poliestireno reciclado se utilice para fabricar nuevos vasos de yogur».

El reciclaje como punto de partida

La circularidad comienza mucho antes de que un envase llegue a una planta de reciclaje. Todo empieza con un gesto sencillo pero imprescindible: depositar correctamente los envases en el contenedor amarillo.

Disponer de suficiente material recogido es uno de los requisitos para que pueda ser clasificado, reciclado y reincorporado al proceso productivo. Por ello, la sensibilización ciudadana y el refuerzo de la importancia de la recogida son dos de los pilares del trabajo de la Alianza.

Innovación para cerrar el círculo

Al mismo tiempo, la ACPS impulsa iniciativas destinadas a mejorar la clasificación de los envases en las plantas de selección y favorecer el desarrollo de tecnologías de reciclaje cada vez más avanzadas. La innovación resulta esencial para obtener material reciclado de alta calidad que pueda volver a emplearse en aplicaciones alimentarias con todas las garantías de seguridad.

El objetivo es avanzar hacia un sistema en el que el poliestireno conserve su valor durante más tiempo, reduciendo la necesidad de utilizar materia prima virgen y aprovechando al máximo los recursos ya disponibles.

En la ACPS seguimos trabajando para impulsar un modelo más colaborativo, innovador y sostenible, convencidos de que la circularidad del poliestireno es el mejor camino para conseguir estos objetivos.